Con calor, tu cuchilla trabaja en tu contra.
Llevas años pensando que la irritación es «tu piel sensible». Pero no es tu piel. Es la cuchilla.
Cada vez que la hoja toca tu epidermis, arranca la capa protectora de tu piel. En invierno la inflamación se esconde bajo los pantalones. Pero en verano, con 35 grados, el sudor y el calor multiplican la reacción inflamatoria. Los poros se abren, las bacterias entran, y aparecen los granitos.
Almelya no funciona como una cuchilla. Sus láminas hipoalergénicas en acero inoxidable 304 nunca tocan tu piel. Una rejilla a 0,05 mm suspende las cuchillas por encima de tu tejido. El vello se corta — tu piel queda intacta.



